El mes de mayo está ligado emocionalmente con las mamás, en él vemos y escuchamos constantemente sobre la bendición que es tener a nuestra madre en nuestra vida, aunque puede ser que en el momento que estés leyendo esto, tú ya no la tengas físicamente contigo.

El fallecimiento de una mamá es una de las pérdidas más dolorosas que puedes enfrentar en el transcurso de tu existencia, ya que ella forma parte de tu vida de una manera constante e incondicional, la relación inicia incluso antes de nacer, y no importa la edad que tengas, si actualmente estás soltero o casado, si tienes hijos o no, si vives con ella en la misma casa o si están separados físicamente, cuando se pierde a una mamá es uno de los momentos más tristes que puedes experimentar.

Tal vez sea el momento para revisar cómo te encuentras con respecto al duelo por su fallecimiento, ya que por más preparados que estemos para estas pérdidas, no se puede evitar el dolor por la ausencia.

En caso de que te encuentres viviendo este duelo, recuerda que cada quien lo vive de diferente manera y las reacciones tras la muerte de tu mamá van a variar en intensidad y duración, dependiendo de tu personalidad, del tipo de relación que tenías con ella, de la edad de ambos, de la causa de su muerte, entre otros factores.

El primer paso para elaborar el duelo, es aceptar la realidad de la pérdida por la que estás atravesando y que asumas tu propia responsabilidad ante este proceso, ayuda el aceptar sin culpa o vergüenza los sentimientos que vayan emergiendo, como puede ser tristeza, desamparo, soledad, angustia entre muchos otros.

También se vale pedir ayuda, aunque en ocasiones con tus propios recursos y a tu tiempo puedes elaborar el duelo, habrá otras ocasiones en que requieras apoyo profesional para superar esta etapa, puede ser que busques un Tanatólogo para que te acompañe en este proceso, o también existe la opción de asistir a algún taller de superación de pérdidas emocionales.

Igualmente es importante que durante esta etapa te cuides físicamente, que duermas bien y comas saludablemente, ya que tu cuerpo está pasando por un desgaste emocional que puede repercutir en tu salud.

Recuerda que vivir el duelo no significa olvidar a quien ya se fue, es resignificar su pérdida, buscando una manera de vivir con su ausencia, ese es el último regalo que le podemos hacer a una madre, el recordar con amor a ella y a los bellos momentos compartidos.

Espero que esta información te sea de utilidad.

 

Maricela Hoz
Tanatóloga
Especialista Certificada del Método Grief Recovery
Cel. 22 91 20 94 99