Por: Pablo Sotelo

 

Estos días que el clima alcanza su estado más abrupto para los veracruzanos (hace frío), se entra en una crisis generalizada que dificulta el pensar en comida; decidir entre los valientes ambulantes con fashion outfit de esquimal, comida rápida o la opción más lógica, un café.

Salía de mi jornada laboral y decidí evitar precisamente esas concurridas cafeterías y estacionarme en mi restaurante de turno, el cual dice ser de cocina urbana y bar. Cuentan los mitos que Tres99 se erige bajo un concepto único en Veracruz, donde los sabores de la calle, que todos conocemos, son llevados a platillos gourmet.

Filosofía del absurdo.

De acuerdo con la filosofía de Camus, se postula el sin sentido como un conjunto de repeticiones, que se llevan a cabo por costumbre, tradición o inercia, sin valor más allá del que nosotros le creamos. Lo cual hace per se un absurdo el dotar lo urbano de un valor gourmet y su concepto una traducción culinaria del sin sentido.

Se representa en un comedor con excelente decorado, protocolos de mesa, con platillos de buen sabor pero bastante genéricos, traspolados a lo gourmet, por lo cual su presentación es impecable, así como la temperatura y claro está, el precio. Amenizado por un buqué sonoro de
Trap y Reggaetón.

Juicio de valor (monetario)

El costo de un platillo no baja de los $180 pesos mexicanos, y no sube de los $270, sin incluir bebida, ni guarniciones. Se puede consumir tacos por $55 pesos la pieza, o entradas a menos de esa cantidad pero que oscilan entre los $80 y $130 pesos. Lo cual no hace viable para el comensal de calle, venir a comer regularmente, y que se elija sobre el mismo, otras opciones que ofrezcan a la experiencia algo de mayor valor.

 

¿Me gustó? ¿Qué consumí?

Pedí una entrada de chalupas poblanas, acompañadas de salsa de chile de árbol. El caldo tres99, que era una fusión entre crema de frijoles y tesmole, perfecto para el día tan frío que pasé, el cual me hubiera abrumado de no ser por la compensación térmica de la cerveza de barril.

Resumen de la experiencia

Hora de visita: 2:20 p.m.
Tiempo para atenderme desde mi llegada: Inmediato.
Tiempo de entrega de la orden: diez minutos.
Tiempo de entrega entre tiempos: diez minutos.
Hora de salida: 3:20 p.m.
Total gastado: 125 pesos + propina

Calificación:

Servicio: 3/5
Ambiente: 2/5
Sabor: 3/5
Presentación: 5/5
Temperatura: 5/5